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Roma

Plaza Venecia, el inconfundible Vittoriano, la Plaza del Campidoglio proyectada por Miguel Ángel, los Museos Capitolinos, la Iglesia de Aracoeli, los Foros Imperiales con el Coliseo, símbolo de Roma y el Arco de constantino son sólo algunos de lugares más conocidos de la capital.

Circo Máximo, la Pirámide de Cestio, la Boca de la Verdad, los palacios renacentistas y barrocos hacen esta ciudad única en el mundo. Sus fuentes, como la Fontana de Trevi son conocidas en todas partes, las escalinatas de Trinitá dei Monti, la Cordonata en Campidoglio, junto con las villa y los museos convierten Roma en un lugar inolvidable.

El Panteón, con la tumba de Rafael y las iglesias de San Luis de los Franceses, Santa María de la Paz, Santa María in Cosmedin son testimonio de fe y un regalo al arte y a la cultura. Para concluir, la Ciudad del Vaticano, el estado más pequeño del mundo, en el corazón de la capital y la espléndida Basílica de San Pedro, abrazada por la columnata de Bernini, son algunas de las etapas más célebres de una capital que desde la Antigüedad no deja nunca de sorprender a sus visitantes.

También la “Roma subterránea”, como la descubierta en las Catacumbas de San Calixto, en la Apia Antigua, revelan emocionantes sorpresas a los visitantes, a los curiosos, a los amantes del arte, de la historia y de la arqueología.

Venecia

Venecia es un museo al aire libre que fluctúa en la laguna. Se puede recorrer toda ella a pie a través de las características “calli”, los “campi” y los “campielli” (las calles, las plazas y las plazuelas) y a través de sus magníficos puentes; se puede visitar en barca, a bordo de sus típicas góndolas o usando el transporte marítimo público, como los “vaporetti”, que permiten admirar la belleza de sus palacios más conocidos, yendo de un extremo al otro de la ciudad a lo largo del Gran Canal.

El lugar más famoso de Venecia es sin lugar a dudas Piazza San Marco, en cuyo centro surge majestuosa la homónima Basílica de San Marco con sus famosas cinco cúpulas. Junto a la Basílica surge el Palacio Ducal. Los dos edificios están unidos por la Puerta de la Carta. El Palacio Ducal fue la sede durante siglos del gobierno más importantes de Europa, que desarrollaba sus funciones en la espléndida Sala Mayor del Consejo.

De gran impacto son los puentes de Venecia, en particular el Puente de Rialto y el Puente de los Suspiros, mientras que entre los lugares y las iglesias que hay que visitar destacan el Arsenal del siglo XII (el mayor del mundo), la basílica de Santa María de la Salud, la basílica de Santa Maria Gloriosa dei Frari  y las varias sinagogas del Gueto. Los barrios que hay que señalar son Canareggio y la Guidecca, actualmente objeto de revalorización con la inclusión de numerosas actividades artísticas.

Venecia es famosa por sus cafés  históricos, como el Florian, por sus exposiciones y sus museos como la Ca’ Rezzonico, las Galerías de la Academia y el Peggy Guggenheim y también por ser la sede de importantes festivales como el del Cine o las Bienales de arte, música y danza.

Algunas de las metas turísticas importantes en las lagunas son Murano y Burano donde aún hoy en día se puede admirar el arte del vidrio en las bodegas artesanales. La isla del Lido es una famosa localidad de vacaciones, sede del célebre festival cinematográfico, un evento que, por su notoriedad, es comparable sólo al Carnaval.

Florencia

Una ciudad, Florencia, que ha mantenido inalterado el propio encanto y esplendor del pasado. Así se presenta la capital Toscana, una ciudad llena de encanto que no acaba nunca de maravillar, con sus obras maestras de arte, los mármoles coloridos de sus iglesias y sus obras arquitectónicas que evocan la fastuosidad y el papel desempeñado por la ciudad  en el desarrollo de la cultura y del arte renacentista.

El corazón de Florencia es la Plaza del Duomo, con un conjunto monumental que incluye la Basílica de Santa María del Fiore con la majestuosa cúpula de Brunelleschi, el Baptisterio de San Juan, magnífico ejemplo de románico florentino y el Campanario de Giotto, una obra maestra de la arquitectura gótica florentina.

Plaza de la Señoría es el foco histórico de la vida civil y alberga la Logia de la Señoría o Logia dei Lanzi (del siglo XIV), la Fuente de Neptuno y el Palacio de la Señoría o Palacio Viejo, uno de los monumentos símbolo de la ciudad, delante del cual se sitúan una serie de esculturas entre las que se encuentra la copia del famosos David de Miguel Ángel.

Al lado de la plaza surge la majestuosa Galería de los Uffizi, sede de uno de los museos más importantes del mundo, que cuenta con obras de Botticelli, Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y muchos otros grandes artistas. Entre la Plaza del Duomo y la Plaza de la Señoría surgen algunos tesoros arquitectónicos como la iglesia de Orsanmichele y el Palacio del Bargello (del siglo XIII).

No hay que dejar de visitar la Logia del Mercado Nuevo, del siglo XVI, llamada también Logia del Porcellino (Cerdito) por su característica estatua de bronce (en realidad se trata de un jabalí propiciatorio de buena suerte) y el grandioso Palacio Strozzi.

A través del antiguo y sugestivo Puente Viejo, sembrado de históricos talleres de orfebres, se llega al barrio de Oltrarno, donde encontramos la gran plaza que acoge al Palacio Pitti, el imponente y suntuoso palacio que fue residencia de los Medici y de los Lorena, con el maravilloso parque y los Jardines Bóboli, espléndido ejemplo de jardín italiano.

En Oltrarno merece la pena hacer una visita al panorámico Piazzale Michelangelo, meta preferida por los turistas debido a la magnífica vista de Florencia y de las colinas circunstantes, y a la iglesia de San Miniato al Monte, uno de los mejores ejemplos de románico florentino.

Paris

París es un pueblo grande donde te aguardan montones de descubrimientos, sorpresas, noches endiabladas, belleza, arte, luz, grandes restaurantes, almas caritativas, donde resulta divertido aventurarse, perderse, saborear, ver, sentir.

Para visitar París, lo mejor es empezar por la Ile de la Cité, cuna de la antigua Lutecia. Es aquí donde se entroniza Notre-Dame de Paris, una joya del arte gótico que protege el Sena desde hace más de 850 años. En el cercano Barrio Latino, muy cerca, se desentraña el hilo de la historia antigua mientras que las calles, Mouffetard en mente, recuerdan la Edad Media. Se puede disfrutar del ambiente entre cafés y puestos de comida.

En comparación con las placitas de Montmartre, otro “pueblo” parisino. Subiendo la colina, se continúa hacia la Basílica del Sagrado Corazón: desde la cúpula, la vista de París es tan impresionante como la de la Torre Eiffel.

Símbolo del jardín francés, el jardín de las Tullerías es una buena guía para un paseo artístico. Nos encontramos con estatuas de Maillol o Rodin antes de explorar las ricas colecciones del vecino Museo del Louvre. Y la atravesamos a pie para llegar a una de las exposiciones del Grand Palais. Desde la plaza de la Concordia, la avenida de los Campos Elíseos se extiende entre terrazas y elegantes tiendas a lo largo de casi 2 kilómetros hasta el Arco del Triunfo.

El París cultural es también un lugar de innovación: en el barrio de La Villette, la Cité des Sciences et de l’Industrie, el mayor museo científico de Europa, es una mina para los curiosos. Y en el corazón de los bosques de Boulogne, una extraña barco de vidrio y acero se ha anclado: diseñada por Frank Gehry, la Fundación Louis Vuitton es el nuevo icono del arte contemporáneo que se mezcla con el muy clásico castillo de Versalles.

Por la tarde, una pausa obligatoria en el Café de Flore, uno de los principales centros literarios de París. Por la noche, sacamos nuestros escarpines Louboutin para ir a la ópera en el marco moderno de la Ópera Bastille o bajo la dorada Ópera Garnier. También podemos ir al Moulin Rouge o al Lido para aplaudir a los bailarines del nuevo cancán francés.

 

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Incluye excursión panorámica París y crucero por el Sena

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